Tuesday, 21 June 2016

Realista, Corto y Conciso. Explicito En pocas palabras Ramón Peña

En pocas palabras
 Ramón Peña

Degeneración                                                                                    Caracas, 20/6/2016

Para quienes observan a la Venezuela de hoy desde el exterior, es difícil entender la miseria material y moral que exhibe una nación que por sus recursos humanos y la potencialidad de su riqueza natural, debería estar entre las más avanzadas del continente. En la arqueología de sus ruinas buscan explicaciones en  el sistema socio político. Una primera aproximación apunta a la implantación del  socialismo radical, de manera dictatorial y militarizada en estas casi dos décadas.

No obstante, buscando referentes en las experiencias contemporáneas de dictaduras y comunismos no se encuentra un solo caso cabalmente comparable, donde coincidan simultáneamente: la población llevada a la desesperación y el saqueo por el hambre; la segunda tasa más alta de  homicidios de todo el planeta; impunidad de 95% de los asesinatos; carencia trágica de medicamentos; asistencia hospitalaria ruinosa en todo el territorio; secuestros como forma delictiva común y cotidiana; carencia sistemática de servicios de agua y energía; sustitución oficial de producción nacional por importaciones; quiebra de todas las empresas básicas del Estado; escandaloso desfalco de la hacienda pública; represión brutal, degradación de las fuerzas armadas, estancamiento económico; hiperinflación; creciente estado de anarquía…

Venezuela quedará como un caso de estudio; ni el comunismo de Cuba o la URSS ni las dictaduras latinoamericanas llenaron los extremos de su tragedia. La hipótesis más sólida  de este desastre es la degeneración en bandolerismo de un proyecto ideológico. Embozados en anacrónicas banderas ideológicas, ocurrió el asalto de un país por una banda forajida, inepta, astuta, saqueadora, tramposa e inescrupulosa, que usurpa el poder del Estado y expolia los derechos de la sociedad entera.

Wednesday, 15 June 2016

DIARIO EL TIEMPO (BOGOTA)....(Dr. Fernando Londoño, escrito en el periódico el Tiempo de Bogotá)


Diario El Tiempo - Bogotá

Lo que pasa en Venezuela tenía que llegar y llegó, así sea que todavía falte lo peor. Por desgracia.

El Castrochavismo será recordado como autor de un milagro económico a la inversa, de los que se registran tan pocos en el devenir de los pueblos. Convertir en país miserable al más rico de América no es hazaña de todos los días. Habiendo tanta pobreza en tantas partes, en pocas tiene que pelear la gente, a dentelladas, por una bolsa de leche, por una libra de harina o por un pedazo de carne.

Convertir en despojos una de las más organizadas, pujantes y serias empresas petroleras del mundo no es cualquier tontería. Llevar a la insolvencia una nación ante las líneas aéreas, los proveedores comerciales y los que suministran material quirúrgico y hospitalario no es cosa que se vea cualquier día. Y arruinar el campo y la industria, el comercio y los servicios, la generación eléctrica, la ingeniería, la banca y las comunicaciones es tarea muy dura, cuando se recuerda que la sufre el país que tiene las mayores reservas petroleras del mundo.

En esa frenética carrera hacia el desastre, el gobierno Castrochavista tuvo que proceder a la eliminación paulatina de todas las libertades, al sacrificio del pensamiento y la conciencia, a la ruina de las instituciones, del periodismo, de los partidos, de la universidad, de los gremios, de los sindicatos. Pues todo se ha cumplido tras el designio implacable de los ancianos inspiradores del sistema, Fidel y Raúl Castro, que una vez más han demostrado su audacia, su carencia total de consideración y respeto por los valores más caros de la especie humana, pero también su falta absoluta de talento. Llevar a Venezuela a la ruina total es matar su propia fuente de subsistencia. Y es lo que han hecho, moviendo los resortes del fanatismo más imbécil, de los odios más cerriles, de los desquites más torpes. Nicolás Maduro tiene poca inteligencia y un pobre tacto político que exhibe en cualquiera de sus discursos. Pero al fin de cuentas es un pobre rehén de los intereses inconfesables de la clase corrupta que ha llevado a Venezuela a su perdición. Si ese títere fuera libre, hasta de sus menguadas condiciones de estadista pudiera esperarse algún acto de rectificación, algún gesto de apaciguamiento, alguna voluntad de comprender el desastre y de corregirlo. Pero Maduro es el primer esclavo de las pasiones atroces que dominan en Venezuela. Los saqueadores de esa gran nación no están dispuestos a que nadie ensaye el menor examen de su conducta. En los antros del delito se pierde todo, empezando por el pudor.

El régimen de Venezuela se va a caer, porque se tiene que caer. No podría subsistir sino amordazando totalmente al pueblo, imponiendo cartillas de racionamiento, levantando un paredón, como el del Che Guevara en La Cabaña. Y no están dadas las condiciones para que el mundo soporte estas afrentas. Con una Cuba le basta a América.

El pueblo está en las calles, dispuesto a hacerse matar. Y lo están matando. La juventud estudiantil, que sabe cerrados los caminos del porvenir, le apuesta a cualquier cosa, menos al continuismo cobarde. Los empresarios lo perdieron todo hace rato. No tienen cuentas para hacer. Y los paniaguados del sistema ven con horror que el sistema ya no tiene mercados para comprar sus conciencias.

Si estás de acuerdo con este excelente documento del Dr. Fernando Londoño, escrito en el periódico el Tiempo de Bogotá, dale
compartir.  El objetivo es que lo lean la mayor cantidad de Venezolanos.

Sunday, 6 March 2016

Excelente y clarificador intercambio de ideas EDUARDO LOPEZ SANDOVAL Y RAFAEL GROOSCORS CABALLERO

Tengo años repitiendo que el término "originario" u "originaria" referido tanto a la voluntad popular, a la soberanía nacional o al "poder constituyente", generalmente se emplea para justificar un proceso político determinado, en una cadena que nunca termina. Ya llevamos 26 o 27 Constituciones y todas fueron precedidas de una "constituyente" que concibió el fin del atraso y el nuevo comienzo de la República, corrigiendo los "errores del pasado". En 1811, con un texto preparado por Cristóbal Mendoza y Juan Germán Roscio, se dio el proceso que transformó a la Capitanía General de Venezuela, dependiente de la corona española, en los "Los Estados de Venezuela", como nueva Nación Federal" independiente y soberana, según lo pautado por la Constitución que elaboró el Congreso Constituyente del mismo año, respondiendo a la voluntad de los representantes de las Siete Provincias que compusieron la derrocada Capitanía General. Ese proceso, originario de verdad, siguió los pasos, casi calcados, de los constituyentes de USA (los Estados Unidos de Norteamérica), en 1786 y que dio lugar a la ÚNICA Constitución que registra en su historia. Se constituye un bien por una sola vez y se modifica tantas veces como las circunstancias lo aconsejen. La "Nación" norteamericana "nació" una sola vez y para siempre. Las modificaciones de su única Constitución han sido llamadas "enmiendas", como se llama reparaciones o modificaciones lo que se hace sobre un bien original para ajustarlo a las nuevas conveniencias de sus propietarios u ocupantes. Venezuela ha "renacido" 27 veces y se propone un "vigésimo octavo renacimiento", para "salir de Maduro". Entonces, ¿qué decir de lo que tu llamas "leyitis"? Cada Constitución que se hace, supone el surgimiento de una "nueva" institucionalidad y sobran las razones para justificar la "organicidad" de sus reglamentos fundamentales. Una verdadera revolución debería comenzar por tomar de nuevo, como base jurídico-político, la Constitución de 1811 y "adjuntarle" las "Reformas" o "Enmiendas" a que haya lugar, para ajustarla al presente milenio. Pero, plantearle esta idea a HRA y a la AN actual, sería como no tener ni pizca del sentido del ridículo. Un abrazo, Rafael Grooscors Caballero.  

El 5 de marzo de 2016, 21:40, Eduardo López Sandoval <llanerodigitalcalabozo@gmail.com escribió:
MAL DE LEYITIS, O LA LEY DE LA ENFERMEDAD
Autor: Eduardo López Sandoval / eduardolopezsandoval@yahoo.es
Este título muy bien pudo ser el de una noticia de primera plana en un diario de circulación nacional, “Aprobada por la Asamblea Nacional en primera discusión la Ley Orgánica de la Enfermedad”, o “Rueda de Prensa de sindicatos Escuálidos y Fascistas, solicitan a la Asamblea la inmediata aprobación de una ley que atienda las enfermedades”. Pero no, en principio este mensaje no se refiere a una ley que tenga por objeto la cura de las enfermedades tropicales, no. Se trata más bien de la enfermedad que sufre el país que cree que todos los problemas los podemos solucionar con un cuerpo de normas aprobado por el Poder Legislativo.
La enfermedad es de todos. Es de la psiquis del colectivo venezolano, es mental. (Arre este paréntesis por Celia Cruz: “¡Qué pena me da tu caso, lo tuyo es mental!).
Intentamos una vista en retrospectiva y nos encontramos con material para varios tomos de profundidades académicas de Historia de Venezuela. La enfermedad parece adquirida de los conquistadores,  en esa época de princesas indias vírgenes violadas por barbudos de mal olor. Veamos lo que nos dice Wikipedia: “El obispo dominico Bartolomé de las Casas, levantó un debate en torno al maltrato a los indígenas con el sistema de las encomiendas, por lo que el Emperador Carlos V convocó a una junta de juristas a fin de resolver la controversia. De esta junta surgieron las llamadas Leyes Nuevas, en 1542, que ponían a los indígenas bajo la protección de la Corona.”. El problema era que el Conquistador maltrataba al indio, y se pensó que la solución era crear una ley para la cura de esta dolencia social. Se creó, y el problema siguió hasta el exterminio. Estos son los eventos predecesores de la enfermedad que tratamos hoy, el Mal de Leyitis. El síndrome parece crónico, aún lo padecemos. Las manifestaciones del padecimiento hacen especiales crisis cada cierto número de años. Intentemos decirlo con palabras de médico: el paciente convulsiona. Que es con decires de un ciudadano común: una nueva Constitución. Con los dolores propios de este parir: otra República, otros gobernantes, el caballo del escudo vuelve el pescuezo, nuevas promesas que no se cumplirán, –como las Leyes de Indias y el maltrato a los indios-, incluso nuevos nombres para la Nación, otra estrella en la bandera…
Varias docenas de Constituciones soportan los  tristes y quebrados libros de Historia de Venezuela. Pero no hablemos hoy de estos trances constituyentes mayores, tratemos a los síntomas menores llamados leyes.
Las sociedades con el Mal de Leyitis se ven afectadas generalmente cuando el gobernante demagogo organiza en un cuerpo de normas escritas su mentira. El pueblo requiere esa pócima de mentira como un drogadicto su ración. Sabe, como el adicto, que esa droga lo mata, pero así igual hasta roba por la inyectadora, y pierde sangre al desesperarse al buscar la vena, y vota.
La mentira de la Ley como solución a todos los problemas la creemos todos, es el fundamento del Mal de Leyitis. Hay un enfermo activo, el líder, que convive con la víctima que lo aúpa…, y se pone la franela del partido.
Siglo pasado.
Corrían los primeros años de la década de los ochenta, el problema era tal hoy, medalla de oro en las Olimpíadas de la Corrupción Administrativa. Los gobernantes crearon la mentira, Venezuela toda tomó con avidez la ración de la mortal droga. Los resultados fueron tal las Leyes de Indias contra el maltrato a los indios, la pócima se llamó Ley de Salvaguarda del Patrimonio Público. El robo creció hasta Goliat de hoy.
Quien esto escribe se incluye, se cuenta dentro de los venezolanos que creyeron devotamente que esta Ley era el fin de la Corrupción Administrativa. Pero nada. Me dije que nunca más sería víctima de otra patraña como ésta.  Que no caería de nuevo en esta telaraña de droga.
Seguimos por décadas un tanto separados del vicio pero no lo suficiente como para decir que estaba curado.
Les cuento esta recaída, porque fui testigo de excepción. En la última década del siglo pasado, en el último gobierno de Caldera, fui Diputado del último Congreso Nacional. Tal como las Leyes de Indias y la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Público, se presentó el Código Orgánico Procesal Penal ante el anhelante país. Tal las veinte y pico de Constituciones, ahora sí, esta sí ¡Esta es  la solución a todos nuestros males! Todos sabemos la situación de calamidad que sufre la Justicia. Créanlo, excepcionalmente tuve la oportunidad de ser constructor de esta ley que establecía el Sistema Acusatorio, oral, que  se vendió como que iba a ser la solución a todos los males judiciales que sufría este país. Pero siguió sufriéndolos. La posición es de verdad excepcional, porque elaboramos la viciosa droga y la consumimos creyendo la solución. De verdad.
Año pasado.
En las elecciones parlamentarias demagógicamente se prometió la Ley de Amnistía si se obtenía la mayoría simple. Se obtuvo una mayoría calificada, ¿y? La MUD no leyó la Constitución en su Artículo 214 que establece el Veto de Bolsillo del Presidente, en tanto el Poder Judicial no tiene voz. La Ley de Amnistía resultó ser una generosa porción de la maldita droga.
En nuestro auxilio cito al pana  BELTRÁN VALLEJO,  vallejobelis3@gmail.com, que dice: “En el caso de la ley de amnistía, ya el gobierno ladró, y lo hizo con todo su talante autocrático y soberbio, lo hizo subsumido en su miserable nada. El gobierno es un rey desnudo, pero rabioso. Maduro dijo que esta ley es “inconstitucional”. Esta “sentencia” de un mandatario presidencial…”.
La sentencia de un Poder ya fue dictada por otro, no hay República.
Mes pasado.
Sectores importantes de la oposición, afectados por el Mal de Leyitis, han prometido leyes, que en tanto son inviables son agravamientos del mal. Como la Enmienda Constitucional, que  además de tener razones de derecho para no pasar la constitucionalidad en manos del TSJ, tiene las “razones”  políticas para no tener vida. O el Referéndum Revocatorio, que como cualquier evento que tenga que pasar por el TSJ, no tiene vida. Sólo es un bebedizo vicioso para el enfermo.
Semana pasada.
Todos los Proyecto de Ley presentados, o casi todos…
Las Leyes se diferencian, orgánicas, especiales  y ordinarias; un carácter es que las primeras organizan a las otras, por lo que ocupan un mayor rango. En este país de la quinta  república, -o más bien del tercer mundo-, casi todas las leyes demagógicamente las hacen orgánicas, con lo que se hace que casi ninguna sea subordinada. Las leyes no funcionan, y es que ese no es el objetivo, la mentira es lo primordial.
El catálogo de las leyes que precedieron a la Ley de Amnistía es luengo.
Hay una que nombran Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo. ¿Alguien sabe para qué sirve? ¿Existió antes  de la susodicha ley,  financiamiento al terrorismo? ¿Bajaron los índices  después de la Ley? ¿Existió delincuencia organizada, y ahora? Esta última pregunta sonó a chiste, pero no reír por favor…
¿Alguien que me ayude y me diga para que se gastó tinta en la Ley Orgánica contra la Discriminación Racial? OR-GÁ-NI-CA.
Lo mismo,… ¿Ley Orgánica de Emolumentos, Pensiones y Jubilaciones de los Altos Funcionarios y Funcionarias del Poder Público?
La Ley Orgánica de la Contraloría General de la República y del Sistema Nacional de Control Fiscal, ¿controla algo?
Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico. ¡Y se fue la luz!
Idem: Ley Orgánica de las Comunas,  Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal, Ley Orgánica de Contraloría Social y Ley Orgánica de los Consejos Comunales... Ley Orgánica de Reordenamiento del Mercado interno de los Combustibles Líquidos.
¿Qué tan libres de la violencia viven las mujeres de Venezuela gracias a la Ley Orgánica sobre el Derecho de la Mujeres a una Vida Libre de Violencia? ¿Antes de la ley cómo era esta violencia?
¿La Ley Orgánica de Identificación, servirá para identificar al ciudadano que ocupa la presidencia de la República?
¿La Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas, por qué no evita que la india amamante al indiecito con una perolita de pedigüeña en los semáforos?
Ahora sí, por leer hasta aquí, un chiste de premio: Ley Orgánica de la Defensoría del Pueblo… ¿Defiende a quién?
Muy a pesar de la Ley Orgánica de Contribuciones Parafiscales para el Sector Agrícola, ni el arroz ni el maíz se producen, ni café.
La lista es como interminable, Mal de Leyitis. Estas son algunas de las inútiles dentro de las Orgánicas, entre las Especiales y las, la inutilidad es mayor. Punto.



SIMON BOLIVAR EL LIBERTADOR

Simón Bolívar
Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco, mejor conocido como Simón Bolívar, (Caracas, 24 de julio2 de 1783 — Santa Marta, República de Nueva Granada, 17 de diciembre de 1830) fue un militar y político venezolano de la época pre-republicana de la Capitanía General de Venezuela; fundador de la Gran Colombia y una de las figuras más destacadas de la emancipación americana frente al Imperio español. Contribuyó de manera decisiva a la independencia de las actuales Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.
Le fue concedido el título honorífico de Libertador por el Cabildo de Mérida en Venezuela que, tras serle ratificado en Caracas, quedó asociado a su nombre. Los problemas para llevar adelante sus planes fueron tan frecuentes que llegó a afirmar de sí mismo que era "el hombre de las dificultades" en una carta dirigida al general Francisco de Paula Santander en 1825.
Participó en la fundación de la Gran Colombia, nación que intentó consolidar como una gran confederación política y militar en América, de la cual fue Presidente. Bolívar es considerado por sus acciones e ideas el "Hombre de América" y una destacada figura de la Historia Universal, ya que dejó un legado político en diversos países latinoamericanos, algunos de los cuales le han convertido en objeto de veneración nacionalista. Ha recibido honores en varias partes del mundo a través de estatuas o monumentos, parques, plazas, etc.


Su padre, Juan Vicente Bolívar y Ponte-Andrade y su madre María de la Concepción Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Blanco, pertenecían a la aristocracia caraqueña y cuando se casaron en el año 1773 había una gran diferencia de edad entre ambos cónyuges. Juan Vicente tenía 47 años en ese momento y Concepción 15 años. Tuvieron cuatro hijos más, tres de ellos mayores que Simón y una menor, cuyos nombres fueron Juan Vicente, María Antonia, Juana y María del Carmen.
La familia Bolívar provenía de una población llamada La Puebla de Bolívar en Vizcaya (País Vasco, España), ubicada entonces en la merindad de Marquina, y ya desde los inicios de la colonia sus miembros realizaron acciones destacadas en Venezuela.
El primero de los Bolívar en arribar a Venezuela fue Simón de Bolívar el cual, junto con su hijo, llegó a Caracas, treinta años después de la fundación de la ciudad, hacia 1589 y por tener el mismo nombre se les distinguió como Simón de Bolívar el Viejo y Simón de Bolívar el Mozo.
Bolívar el Viejo se destacó como Contador Real, por privilegio especial del rey Felipe II, quien en el título de nombramiento le reitera su amplia confianza como velador de la Real Hacienda, cargo que ejerció tanto él como su hijo, en Margarita y Caracas.
Fue además Procurador General de las ciudades de Caracas, Coro, Trujillo, Barquisimeto, Carora, El Tocuyo y Maracaibo ante la Corte española entre 1590 y 1593, para informar al rey Felipe sobre el estado de la provincia y pedirle ciertas mejoras, exenciones de impuestos y privilegios que facilitaran el desarrollo de la misma.
Entre sus logros para Caracas está el haber gestionado en el Consejo de Indias la concesión real del escudo que aún conserva, junto con el título de "Muy noble y leal ciudad".
Con el tiempo los Bolívar se unieron en matrimonio con las familias de los primeros pobladores de Venezuela y alcanzaron rangos y distinciones tales como las de Regidor, Alférez Real y algunos gestionaron los títulos nobiliarios de Marqués de Bolívar y Vizconde de Cocorote, asociado con la cesión de las Minas de Cocorote y la facultad de administrar el señorío de Aroa, conocido por la riqueza de sus minas de cobre (estos títulos sin embargo no llegaron a concederse).
En cuanto a la familia Palacios, éstos eran oriundos de la zona de Miranda de Ebro, actual provincia de Burgos, en España. El primero de los Palacios en llegar a Venezuela fue José Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Ortiz de Zárate, natural de Miranda de Ebro en 1647, que falleció en Caracas en 1703. El resto de los descendientes se unieron en matrimonio con otras familias aristócratas y alcanzaron los puestos de alcalde, regidor, procurador, etc. Dos generaciones después de José Palacios nacería María de la Concepción Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Blanco, hija de Feliciano Palacios de Aguirre y Ariztía-Sojo y Gil de Arriata y de Francisca Blanco de Herrera, descendiente de algunas familias canarias establecidas en Venezuela.3 Ella fue la madre de Simón Bolívar.
El 6 de agosto de 1825 Sucre creó el Congreso del Alto Perú en el cual creó la República de Bolivia en honor de Bolívar. La Constitución de 1826, aunque nunca fue usada, fue escrita por Bolívar mismo. También en 1826 Bolívar convocó al Congreso de Panamá, la primera conferencia hemisférica.
Cuando iba camino de Venezuela, llamado por el estallido de la sublevación de la Cosiata, que había tenido lugar el 30 de abril de 1826, en Perú le nombraron presidente vitalicio el 30 de noviembre de ese año, pero el Libertador no aceptó. Siendo nombrado Presidente de Perú el general Andrés de Santa Cruz el 28 de enero de 1827.
Pero a partir de 1827 debido a rivalidades personales entre los generales de la revolución, explotaron conflictos políticos que terminaron por destruir las perspectivas de una unión sudamericana por la cual Bolívar había luchado.
Ya en Venezuela, indultó a los comprometidos en la Cosiata y el 1 de enero de 1827 sostuvo en el cargo de jefe superior civil y militar a Páez. Reformó los estatutos de la Universidad de Caracas (actual Universidad Central de Venezuela) y se dirigió a Santa fe de Bogotá el 5 de julio siguiente para convocar una convención que debía crear una nueva constitución y el restablecimiento de la concordia nacional después de las batallas contra los españoles y las discordias entre los partidos. Bolívar no regresó nunca a Venezuela.
La convención se reunió en Ocaña el 9 de abril de 1828, desde el comienzo de la reunión, los asistentes se dividieron en tres fracciones: la primera estaba dirigida por el general, Francisco de Paula Santander, Vicepresidente de la Gran Colombia que defendía una concepción federalista del gobierno; la segunda, capitaneada por el propio Simón Bolívar, abogaba por un gobierno Central; y, por último, una tercera, la de los independientes, en la cual militaban Joaquín Mosquera y los indefinidos. La Convención fracasó porque ninguna de las propuestas para una nueva constitución fue aceptada; por esa razón, los seguidores de Bolívar resolvieron ausentarse de Ocaña el 10 de junio de 1828 y la reunión se quedó sin el quórum reglamentario.
Creyendo que mediante su acción podría imponer el orden y mantener la unión de la Gran Colombia, Bolívar se declara a sí mismo dictador el 27 de agosto de 1828, mediante el Decreto Orgánico de la Dictadura y queda abolida la Vicepresidencia de la República.
El 25 de septiembre de 1828, en Bogotá, se llevó a cabo un atentado contra su vida, conocido como la Conspiración Septembrina, de la cual resultó ileso gracias a la ayuda de su compañera sentimental, Manuela Sáenz, quiteña que recibió en 1821 la orden de "Caballeresa del Sol" del general José de San Martín y que a raíz del suceso con Bolívar fue llamada por él: "La Libertadora del Libertador". Bajo la ventana de la residencia de Bolívar, frente al actual Teatro Colón, por donde realizó su escape, fue puesta una placa con la inscripción del cuadro lateral.
Bolívar inicialmente intentó perdonar a los que fueron considerados como conspiradores, miembros de la facción "santanderista". Eventualmente se decidió someterlos a la justicia marcial, después de la cual debieron ser fusilados los acusados de ser los directos implicados, algunos sin que quedara plenamente establecida su responsabilidad. El mismo Francisco de Paula Santander, quien había sabido con antelación de la conspiración y no se había opuesto directamente a ella por sus diferencias con Bolívar, partió al exilio.
Después de los hechos, Bolívar siguió gobernando en un ambiente enrarecido, acorralado por disputas fraccionales y sufriendo de tuberculosis. La revueltas continuaron. Perú se declaró en contra de Bolívar y su Presidente José de La Mar invadió Guayaquil mas fue vencido por Antonio José de Sucre en la batalla de Tarqui el 27 de febrero de 1829. Venezuela se proclamó independiente el 13 de enero de 1830 y José Antonio Páez ocupó la presidencia de ese país desterrando a Bolívar.
Bolívar dimitió de la presidencia el 20 de enero de 1830 en el Congreso Admirable pero esta no fue aceptada hasta el 4 de mayo de 1830 concediéndosele una pensión de 3.000 pesos anuales.
Solo y desengañado, Bolívar emprende un viaje destinado hacia Jamaica y Europa pero su enfermedad se lo impidió, y hubo de acogerse a la amistad y protección de un español, don Joaquín de Mier y Benítez, que lo invitó a quedarse en la Quinta de San Pedro Alejandrino, cerca de la ciudad de Santa Marta, en el departamento del Magdalena.Alli fallece el 17 de diciembre de 1830. Siendo Gobernador de Santa Marta el General Mariano Montilla, Patriota que lo acompañara en sus luchas independentistas.

Wednesday, 10 February 2016

LA ÚLTIMA CARTA DE AMOR DE BOLÍVAR

LA ÚLTIMA CARTA DE AMOR DE BOLÍVAR
Esta carta está incluida entre las 100 cartas de amor más bellas jamás escritas JOYA HISTÓRICA - LA ÚLTIMA CARTA DE AMOR DE BOLÍVAR La última carta de amor escrita por el Gral. Simón Bolívar, pocos días antes de morir al gran amorde su vida: su prima Fanny. Son impresionantes, el hermoso texto (sin escribano), y la lucidez de El Libertador a pocos días de su muerte el 17-12-1830.
La carta está fechada el 6 de diciembre de ese año. Afortunadamente su prima Fanny la conservó para la historia:
Santa Marta, 6 de diciembre de 1830.
Querida prima: ¿Te extraña que piense en ti al borde del sepulcro? Ha llegado la última aurora; tengo al frente el mar Caribe, azul y plata, agitado como mi alma por grandes tempestades; a mi espalda se alza el macizo gigantesco de la sierra con sus viejos picos coronados de nieve impoluta como nuestros ensueños de 1805. Por sobre mí, el cielo más bello de América, la más hermosa sinfonía de colores, el más grandioso derroche de luz. Y tú estás conmigo, porque todos me abandonan; tú estás conmigo en los postreros latidos de la vida, en las últimas fulguraciones de la conciencia. ¡Adiós Fanny! Esta carta, llena de signos vacilantes, la escribe la mano que estrechó las tuyas en las horas del amor, de la esperanza, de la fe. Esta es la letra que iluminó el relámpago de los cañones de Boyacá y Carabobo; esta es la letra escrita del decreto de Trujillo y del mensaje del Congreso de Angostura. ¿No la reconoces, verdad? Yo tampoco la reconocería si la muerte no me señalara con su dedo despiadado la realidad de este supremo instante. Si yo hubiera muerto en un campo de batalla frente al enemigo, te dejaría mi gloria, la gloria que entreví a tu lado en los campos de un sol de primavera. Muero miserable, proscrito, detestado por los mismos que gozaron mis favores, víctima de un inmenso dolor; presa de infinitas amarguras. Te dejo el recuerdo de mis tristezas y lágrimas que no llegarán a verter mis ojos. ¿No es digna de tu grandeza tal ofrenda? Estuviste en mi alma en el peligro, conmigo presidiste los consejos del gobierno, tuyos son mis triunfos y tuyos mis reveses, tuyos son también mi último pensamiento y mi pena final. En las noches galantes del Magdalena vi desfilar mil veces la góndola de Byron por las calles de Venecia, en ella iban grandes bellezas y grandes hermosuras, pero no ibas tú; porque tú flotabas en mi alma mostrada por las níveas castidades. A la hora de los grandes desengaños, a la hora de las últimas congojas apareces ante mis ojos de moribundo con los hechizos de la juventud y de la fortuna; me miras y en tus pupilas arde el fuego de los volcanes; me hablas y en tu voz escucho las dianas de Junín. Adiós, Fanny, todo ha terminado. Juventud, ilusiones, risas y alegrías se hunden en la nada, sólo quedas tú como ilusión serafina señoreando el infinito, dominando la eternidad. Me tocó la misión del relámpago: rasgar un instante las tinieblas, fulgurar apenas sobre el abismo y tornar a perderse en el vacío.
Bolívar.



Thursday, 4 February 2016

Saturday, 28 November 2015

SIMON BOLIVAR ( EL LIBERTADOR ) El hombre más importante de la historia

SIMON BOLIVAR ( EL LIBERTADOR )


INTERESANTE DE LA BBC.. El hombre más importante de la historia 

BOLÍVAR:


Flecha derecha negraDatos históricos muy interesantes de la BBC.
La BBC elogia y elige a Simón Bolívar.
Marca de verificación blanca gruesa "Con solo 47 años de edad peleó 472 batallas siendo derrotado solo 6 veces.
Marca de verificación blanca gruesaParticipó en 79 grandes batallas, con el gran riesgo de morir en 25 de ellas.
Liberó 6 naciones, cabalgó 123 mil kilómetros, más de lo navegado por Colón y Vasco de Gama
combinado.
Fue Jefe de Estado de 5 naciones.
Marca de verificación blanca gruesaCabalgó con la antorcha de la libertad la distancia lineal de 6.500 kilómetros, esa distancia es
aproximadamente media vuelta a la Tierra.
Marca de verificación blanca gruesaRecorrió 10 veces más que Aníbal, 3 veces más que Napoleón, y el doble de Alejandro Magno.
Marca de verificación blanca gruesaSus ideas de Libertad fueron escritas en 92 proclamas y 2.632 cartas.
Marca de verificación blanca gruesaLo mas increíble es que muchas de ellas fueron dictadas de forma simultánea y en diferentes 
idiomas a distintos secretarios.
Y el ejército que comandó NUNCA CONQUISTO... sólo LIBERÓ..."

Lo anterior fue el argumento con el cual la BBC de Londres eligió al Libertador Simón Bolívar como el 
Americano más prominente del siglo XIX.